Si tardo en volver, besa la rana,
si los pájaros se olvidan de volar,
quizá el cielo sacio su sed.
Y si no te busco en el fondo
en el mejor lugar,
quizá sea por que te tengo ya.
Pero si las persianas de los días no se levantan,
por fuerte que sea el tirón,
quizá sea que la gente de ahí fuera
por fin perdió el control del mundo,
en un exceso de no corazón,
y lo han dejado por imposible.
No te asustes, si por ahora no puedo,
cualquier luna te dará la razón que ya tienes,
por que lo que importa es lo que existe,
y no cuando, ni como será.